28 de enero de 2008

Las ventajas de Oscar Pistorius

Hace unos meses el joven atleta sudafricano de 21 años Oscar Pistorius se midió en la Golden League de Roma a los mejores velocistas del mundo. Su objetivo era conseguir la marca mínima que le posibilitase el acceso a los Juegos Olímpicos de Pekín, y se quedó muy cerca de lograrlo. Esta noticia, que en un principio no llamaría la atención, asombra cuando se especifica que Pistorius compite con dos prótesis, una en cada pierna.
La historia del atleta sudafricano es dura. Cuando contaba con apenas año, un accidente obligó a los médicos a amputarle las dos piernas por debajo de la rodilla. Entonces su padre le dijo una frase que le marcaría para el resto de su vida: “un perdedor no es el que llega el último, sino aquel que ni siquiera intenta correr”.
A partir de ese momento, Pistorius maduró a base de continuos golpes. Pero tenía un claro objetivo en su horizonte, que le impulsaba a seguir adelante. El joven quería ser atleta. Se compró unas piernas de fibras de carbono, que le costaron veinte mil euros. Pero todo el dinero del mundo era poco. Ya podía andar. Ya podía correr.
Y después de tanto esfuerzo, horas y horas de entrenamientos y cuando ni siquiera su minusvalía pudo pararle, es la Federación Internacional de Atletismo la que le ha frenado en seco. Y es que no podrá participar en los próximos Juegos Olímpicos porque, según ha concluido un estudio mecánico hecho por una empresa independiente, sus piernas ortopédicas son una ventaja. Parece un chiste, pero de los malos.
No me puedo ni imaginar la cara de Pistorius cuando alguien le dijo que le vetaban porque no tener pierna de rodilla para abajo en ambas extremidades, y en vez de eso, tener dos prótesis, es una ventaja.
Una ventaja del 60%. Lo que dice el estudio es que sus piernas actúan como muelles que le impulsan a cada zancada y además le dan una mayor resistencia, con lo que las piernas también le benefician en los metros finales de las pruebas.
Por supuesto que doy toda la fiabilidad al estudio. Y si no es justo… pues no es justo. Pero tampoco es de justicia los tramposos que utilizan sustancias prohibidas para mejorar su rendimiento. La diferencia es que unos lo hacen conscientemente y el otro obligado. Unos pueden dejar de tomar esas medicinas y competir. A Pistorius si le quitan sus piernas de carbono se queda en silla de ruedas.
De todas formas, Oscar nunca se ha rendido y no lo va a hacer ahora, que está tan cerca de cumplir su sueño. “Lo esencial en la vida no es vencer, sino lucha bien”, decía el Barón de Coubertin, padre de los Juegos Olímpicos modernos. No sé como lo ven, pero no hay mejor ejemplo que el de Pistorius de espíritu olímpico.

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