Qué ironías tiene la vida. Yo que titulo este blog Cinco Sentidos, que escribí no hace ni medio año que hay que aprovechar el poco tiempo que estemos aquí al máximo, oír, tocar, mirar, oler y saborear la vida, sentirla, vivirla... Esa misma yo, se dedicó a hacer todo lo contrario de lo que sus propias palabras pregonaban... Esa misma yo, se encerró en un cascarón en el que no dejaba entrar a nadie ni a nada... Esa misma yo dejó de oír el viento, de tocar la hierba, de mirar el cielo, de oler el sol, de saborear el mar... Esa misma yo, estuvo muerta por dentro en plena vida...
Pero de repente, y sin razón alguna, el cascarón ha comenzado a quebrarse... como los rayos de luz que se cuelan a primera hora de la mañana por las persianas de mi habitación, entran por todos los lados nuevos sonidos, colores, olores y sabores... Al principio temblaba pero... en estos días he reído, he llorado, y sobre todo... he sentido, he vivido y he soñado... El cascarón se ha roto por completo y estoy muerta de miedo... Pero eso ya es un paso, porque significa sentir de nuevo...
23 de agosto de 2008
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