Otra vez por aquí... ya ha pasado mucho tiempo, lo sé, incluso ya estamos en el 2009... año nuevo... ¿vida nueva?
Pues no sé si será verdad. Ojalá. Por si acaso este año he tomado todas las precauciones que estaban en mi mano. Para empezar, lo primero que hice fue renegar de todas las tradiciones/supersticiones del día de fin de año. Si todos los años las sigo todas al pie de la letra, y todos los años son la misma M..., no perdía nada, no?? A ver si cambiando mi modo de empezar el año, cambiaba mi devenir el resto del mismo.
Empecé por lo del color rojo. En mi familia, mi abuela siempre se encargó de que tanto hombres como mujeres tuvieramos alguna prenda de ese color. Como era adicta a los todo 100, todos los años iba a comprar braguitas y calzoncillos rojos que nos regalaba minutos antes de comenzar el nuevo año. Incluso una vez, como medida más radical, compró 20 vasos de color rojo, los que ya quedaron instalados para el resto de los años como vasos especiales que únicamente se utilizan en mi familia esa noche. Así que el pasado día 31 le pedí a mi madre que por favor en mi sitio no pusiera un vaso de esos. Me valía cualquier otro. Se lo tomó como un sacrilegio, y aún más cuando vino a darme mi correspondiente regalito minutos antes de las 12 y vio que se lo regalaba a mi perro. Fase 1, completada!!
La siguiente era incluso más complicada, ya que renegué de las campanadas. Todos los años me atraganto con las puñeteras uvas y encima achacho todos los males que me pasan durante el resto del año a no tener la capacidad de comerme 12, con piel y pepitas incluidas, al ritmo del reloj de la puerta del sol. Así que entré en el 2009 sin ni siquiera intentarlo. Lo suyo me costó. Era casi como un movimiento reflejo. Hubo un momento que hasta incluso me sorprendí a mi misma llevándome a la boca una uva, y ni siquiera me había dado cuenta de que lo estaba haciendo!! Pero me esforcé y... Fase 2, completada!!
Para terminar con mi maléfico plan para acabar con el fin de año, decidí que nada de pasarme dos horas en la peluquería para después vestirme como si fuera a una boda, ponerme los tacones más altos que encontrara en el armario y marcharme a un cotillón para papar frío, gastarme una pasta y acabar con los pies destrozados por los zapatos. Mi plan era quedarme en casa, marcharme a dormir tempranito y despertarme en un año donde el trabajo me fuera bien, la vida amorosa mejor y todo fuera luz y color. Al final... la Fase 3 se torció ligeramente. No salí, pero me quedé en casa jugando al SingStar con mis tías, bebiendo crema de orujo con mis primos y discutiendo sobre el papel de las mujeres en la sociedad actual con mi tío...
Quizás por eso, los resultados no fueron los esperados. El 2009 empezó bien. LLegué a Coruña y encontré sitio donde aparcar justo en frente del portal en una calle como la mía donde aparcar en doble fila es ya una odisea, y entré en el portal y en el buzón me encontré un cheque con mi primer mini sueldo! Todo rodaba! Pero todo mi gozo en mi pozo, porque al día siguiente me puse enferma, y estuve dos semanas a trancas y barrancas. Ahora de nuevo empiezo a remontar. ¿Me esperará un año con luces y sombras?
16 de enero de 2009
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1 comentario:
mas luces q sombras
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